Revista Cromos: Editora invitada

 Fotos: María Elisa Duque / Revista Cromos

"Es una nueva era en la moda: ¡NO EXISTEN LAS REGLAS! Todo se trata del estilo individual y personal."

Llegó justo en el momento en que me disponía a empezar a clasificar por segundo año consecutivo el paquete que recibí con más de 400 fotografías de los personajes relevantes en la sociedad colombiana para determinar en esta edición quiénes tocan el cielo con sus propuestas de vestuario, quiénes arden en el infierno del mal gusto y quienes pasan la prueba sin pena ni gloria. Y la famosa cita solo me confirmó una certeza que con el tiempo se ha hecho más evidente…

Es cierto que llevo más de una década inmersa en el mundo de la moda y la belleza; cada día que pasa me convenzo más de que el éxito en cuestiones de estilo no tiene que ver solamente con la ropa de marca que se lleve puesta sino con el mensaje que esta comunica sobre nuestra actitud ante la vida, ante la sociedad y ante nosotros mismos cuando decidimos qué ponernos cada mañana.

Por eso criticar no me deleita; comentar y aconsejar son más propios para mi oficio, más acordes con mi personalidad, con mi misión y con lo que trato de hacer a diario. Igual acepté encantada mi tarea de editora invitada, tuve que cumplir con las reglas del juego y espero sinceramente que disfruten con esta selección de famosos, tendencias clasificadas y juicios emitidos.

Luego de culminar mi labor tengo que confesar que aunque en Colombia existen creadores de moda y es una tierra rica en ingenio y talento, son aún muy pocos los protagonistas del estilo. Cientos de fotos y cientos de fachas me transmitieron exactamente lo mismo: uniformidad, falta de esfuerzo, miedo a romper estereotipos y pocas ganas de innovar, tanto de las mujeres como de los caballeros. Fueron pocas las gratas sorpresas, por eso bien vale celebrarlas y reconocer a aquellos que transmiten libertad, expresión y seguridad con su ropa y no tienen que acudir a la ridiculez para causar impacto.

Mientras vestirse sea una simple misión de supervivencia y no un deleite, como lo son el saber comer, el saber beber y el saber vivir, no habrá una evolución verdadera en la moda colombiana.

¿Cómo remediarlo? Empezando por disfrutar el proceso, por gozar y atesorar las prendas que tenemos en el ropero y por ser ingeniosos a la hora de combinarlas, sin importar el qué dirán… ¡Ni siquiera el de los expertos!

Necesitamos más originalidad y expresión, para destacarnos en este universo infinito donde las tendencias suelen perpetuarse a diario en un mar de opciones, donde todo se encuentra, todo sigue vigente, todo todo se vale.

No teman a ser únicos y a conocerse sin miedo frente al espejo para encontrar la fórmula perfecta que los haga felices.

Estoy atenta a sus comentarios. Ya hice yo mi parte… ¡Ahora les toca a ustedes convertirse en críticos!

Abrazos,


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