Pasión lavanda

Nada me relaja o me alegra  más que aspirar el suave olor de un ramillete  de lavanda. He tenido la oportunidad de disfrutar los sembrados de este arbusto perenne de esplendorosa belleza durante mis visitas a Buck's County en Pensilvania y en los campos de Provence en Francia.

Contemplar la naturaleza cubierta de púrpura es sencillamente un espectáculo para todos los sentidos. Victoria y yo paseamos encantadas por las hileras interminables y tomamos muchas fotos. Es un ritual que hacemos en verano todos los años apenas empiezan a florecer.

Me fascina comprar almohadillas rellenas de flores secas para guardar dentro de los cajones con ropa interior, linos o manteles, pero últimamente mi afición por el aceite esencial de lavanda  se ha convertido en una seria pasión desde que empecé a investigar sobre sus maravillosas propiedades y sus múltiples usos en casa y en materia de belleza.

Este aceite es un vapor destilado de los pétalos de Lavandula angustifolia, como se le conoce científicamente y su costo es económico al analizar sus múltiples ventajas como antiséptico, anti-inflamatorio, sedante y aliado para el cuidado de la piel.

Me encanta contar historias les doy una breve reseña:

En la antigua Grecia, Pedanius Dioscorides, un médico, farmacólogo y botánico alababa sus propiedades medicinales.
Los Romanos la usaban en sus baños para lavarse, por sus cualidades de curación y para alejar a los insectos.
 Los Egipcios la añadían como ingrediente en el incienso
y el perfume.
La Reina Elizabeth I la utilizaba  como un té para tratar sus frecuentes migrañas.
En Francia después de una explosión en su laboratorio y severas que maduras en un brazo el científico francés René Gattefosse descubrió sus ventajas para promover la regeneración del tejido.

Ahora sí vienen mis recetas y  modos de aplicar y disfrutar el aceite de lavanda:

  •  Para aromaterapia y relajación me encanta  inhalarlo directamente o sobre un algodoncillo humedecido.

  •  Antes de dormir también recomiendo aplicar unas gotas sobre la almohada y  dejar obrar su magia calmante.

  •  Si se mezcla este aceite con crema corporal no solo perfumará la piel sino estimulará la circulación y relajará los músculos. Para pies cansados un masaje con este aceite es una terapia realmente milagrosa.

  •  Al preparar cualquier  tipo de té me gusta agregar un par de gotas a la taza y endulzarlo con un poco de miel.

  •  Antes del baño pongo también un poco de aceite en la tina para perfumar el agua y dejar que los vapores esenciales descongestionen las vías respiratorias.

  • Para cortadas y quemaduras no recientes sino en proceso de curación aplico directamente el aceite sobre la piel y lo dejo penetrar.

  • En las zapatillas o tenis de hacer ejercicio impregno algodoncillos con lavanda al final de mi work-out y los dejo en cada par para combatir naturalmente bacterias y malos olores.

  •  En el agua de la plancha de vapor me gusta también poner unas gotas de aceite para que la ropa se impregne con su rico olor al pasar la plancha cerca de la tela.

  •  Al preparar galletitas o tortas también se puede incorporar a la masa este extracto natural e incluso decorar la cubierta con florecillas secas.

El aceite de lavanda que recomiendo se consigue en CarouselFarmlavender.com pero en amazon.com hay excelentes opciones

A medida que descubra más trucos prácticos lo compartiré con ustedes!


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