Blanca celebración

Una escapada de fin de año para descansar, conectarse con la naturaleza, practicar deportes invernales y disfrutar en familia fue la mejor manera de cerrar el 2016!

Como #seekender o apasionada de los viajes, la buena mesa y las actividades al aire libre siempre recurro a la magia de las experiencias que ofrece la Cadena de hoteles Hampton by Hilton.

Por eso planeamos un viaje en auto desde Nueva York hasta el lago Lake Placid un lugar precioso en medio del parque natural de los Adirondacks que se encuentra aproximadamente a seis horas de la ciudad.

Este lugar hermoso y tan famoso por ser la sede de las olimpiadas de invierno en 1932 y 1980 ofrece preciosas vistas, acogedores restaurantes, y mil actividades en familia.

Por supuesto el hotel Hampton by Hilton tiene la ubicación más privilegiada y hermosa sobre la orilla del lago con vista inmejorable.

Allí hicimos nuestra reserva en una hermosa suite con mullidas camas, un amplio salón, baño con tina y una terraza magnífica para disfrutar la vista privilegiada. Nos recibieron ala llegadacon una deliciosa tabla de quesos y vinos para empezar la experiencia invernal y la aventura en la montaña.

 

Para aprovechar cada día y la luz al máximo pues los atardeceres empiezan hacia las 4:30pm por ser invierno nos levantamos temprano para aprovechar el espectacular servicio de desayuno que hace al Hampton by Hilton tan famoso en el mundo entero. 

Victoria no podía dejar de comerse sus wafles recién hechos, mientras yo gozaba la fruta fresca, avena calientita, huevos o panecillos horneados en las panaderías locales.

Una vez listas para desafiar el frío, cada día escogimos planes diversos y divertidos.

 

Trineo sobre las aguas congeladas del Lake Placid

Si las condiciones lo permiten es un placer dejarse llevar sobre el lago conducidos por un trineo rustico tirado por perritos esquimales. La tarifa es de $10US por persona por una linda vuelta disfrutando el paisaje.

También se puede patinar sobre el hielo en el lago si las condiciones lo permite. O también en la pista publica de patinaje del pueblo que además ofrece al público actividades gratis y música fantástica para disfrutar la experiencia.

Alrededor del hotel hay lugares para disfrutar de una fogata al aire libre luego de preciosa caminata al borde del lago.

Victoria también. Aprovechó la nieve para hacer su muñeco, correr y lanzar bolas de nieve antes de sentarse a disfrutar un chocolate caliente al lado del fuego.

O en mi caso un delicioso té siempre disponible para los huéspedes del hotel en la amplia zona de recepción.

 
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La montaña más cerca con pistas para todos los niveles de esquí es White Face Mountain. Hay senderos y pistas hermosas, con todas las facilidades para alquilar equipo o revivir si es necesario instrucción y lecciones con expertos.

Victoria y yo tomamos clase el primer día para recordar nociones básicas y deslizarnos por las lomas con mayor confianza.

Es la actividad más recomendada en invierno para conectarse con la belleza del ambiente, ejecutarse y gozar en familia.

Para hacer reservas o informarse de más detalles este es el sitio web: www.whiteface.com


 

Dos de nuestros lugares favoritos para disfrutar de la buena mesa fueron:

Lake Placid Pub and Brewery con los mejores fish and chips del lugar y cerveza hecha en casa. Además queda justo cruzando la calle del Hampton by Hilton con amplios horarios de atención.

Lake Placid Pub and Brewery

Lake Placid Pub and Brewery

Great Adirondack Steak & Seafood Company. Uno de los locales más reconocidos del pueblo donde disfrutamos deliciosa carne asada y una sopa de cebolla memorable. Buenos vinos y de nuevo la maravillosa cerveza local.

También hay excelentes pizzerias, tiendas de víveres por si se desean aprovechar las facilidades dentro de la habitación del Hampton by Hilton que cuenta con kitchenette y nevera. 

Vale la pena recorrer la calle principal con sus tiendas de souvenirs, decoración y tejidos locales. Es pintoresco y placentero caminar sin prisa, tomar fotografías y dejarse tentar por la repostería más reconocida llamada Cake Placid.


 

El frío también obliga después de días de mucha actividad a buscar refugio.

La zona social del hotel con su imponente chimenea invita a compartir juegos de mesa con otros huéspedes y cada noche hay películas infantiles en la sala de proyección.

Pero también fue un placer disfrutar en la habitación de su total comodidad. El silencio del ambiente, la luz tenue para escuchar buena música, leer o ver TV.

Dormir con total tranquilidad es también otra garantía maravillosa en el hotel y más aún despertar con el leve sonido de la nieve cayendo delicadamente sobre toda la comarca. Paz y felicidad total


 

Fueron cuatro días espectaculares llenos de emociones y gratas experiencias.

Es un placer vivir al estilo #seekender dedicada a disfrutar de vacaciones y fines de semana descubriendo parajes hermosos en los Estados Unidos.

Lo más grato de toda la experiencia es llegar a donde quiera que vaya y encontrar en cualquiera de los Hampton by Hilton escogidos para nuestra estadía una maravillosa casa lejos de casa.